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Acerca de “The Force Awakens”

Comentarios sobre “Star Wars Episode VII: The Force Awakens”

*** SPOILERS *** SPOILERS *** SPOILERS *** SPOILERS *** SPOILERS ***

OK, ahora sí:

“En un esfuerzo para salvar al universo del malvado Imperio galáctico, la rebelión consigue una pieza de información que puede llegar a ser clave para sus objetivos. Pero la implacable persecución del Imperio (liderado por un villano de capa, máscara negra y voz extraña, y un líder militar prácticamente nazi que confía poco en los poderes de su aliado) fuerza a la rebelión a esconder la información en el interior de un “droide”. El mismo huye y se abre paso por un planeta desértico hasta ser rescatado por un joven personaje, que al enterarse de su predicamento decide ayudar al robot a regresar a sus dueños. El joven personaje de a poco descubre que lleva el “poder de la fuerza” en su interior, eventualmente haciéndose con un viejo sable láser de los caballeros Jedi. Los protagonistas logran escapar del planeta desértico usando una destartalada nave de mercenarios (el Halcón Milenario), mientras el Imperio comienza a destruir planetas utilizando una estación espacial que es básicamente un arma gigantesca en forma de esfera. Finalmente la rebelión se congrega, encuentran un punto débil en la estación espacial, y el equipo se divide entre los que desactivarán sus escudos y los que realizarán el ataque con un puñado de cazas. El plan resulta exitoso y el arma gigantesca vuela en pedazos, aunque el enfrentamiento entre el villano con una figura paterna (tanto para él como para la joven protagonista) termina con la muerte de este último.”

Sí, “Star Wars Episode VII: The Force Awakens” es en esencia una remake de “Star Wars”, aquel film de 1977 cuyo desmesurado éxito le permitió reclasificarse como “Episode IV – A New Hope” para poder abrir el camino a un grupo de secuelas. Pero para Disney, flamante dueña de la franquicia, hablar de una película de 1977 realmente es hablar de “hace mucho, mucho tiempo”, así que la postura global de apuntar a una especie de “contemos lo mismo para una nueva generación” es perfectamente endendible. Es que la decisión de hacer una especie de remake/secuela no es en sí problemática; después de todo hubiera sido un craso error arrancar este nuevo film como si todos nos supiéramos de memoria las anteriores películas. Para que una inversión como ésta tenga sentido no alcanza que sólo vayan los fans; necesita ser accesible para cualquiera que se quiera entretener. Pero si la síntesis con la que abrí esta pequeña crítica es demostración, creo que se han pasado un poquito de la raya con los refritos. Y eso que no mencioné que no es la segunda sino la tercera “Estrella de la Muerte” que un Imperio construye y un grupito destruye en 7 películas.

Desde ya, este deseo general de “volver a las bases” era inevitable después del fiasco de -al menos las primeras dos de- la última trilogía. Pero, quizás inesperadamente, ver “The Force Awakens” me hizo apreciar el hecho de que George Lucas al menos intentó hacer algo diferente con sus últimos tres films (tal como ya lo había hecho sorprendiendo al mundo con “The Empire Strikes Back”, que se proponía alejarse de su predecesora tanto como fuera posible). Por su parte, el film dirigido por J.J.Abrams está obsesionado con parecerse a la trilogía original en general, y a su primera película en particular. Esto en principio tiene aspectos para agradecer: el más importante seguramente sea haber dejado atrás el terrible acartonamiento de los personajes de las precuelas, donde todo el mundo era absolutamente de madera; así como también recobrar cierta “suciedad fílmica” perdida a manos de aquellos films de animación en 3D con actores invitados que Lucas dirigió a regañadientes entre el 1999 y 2005. Pero estas bocanadas de aire fresco, de humor y de distensión se empiezan a hacer un poco rancias con cada aparición de un nuevo elemento refritado, y al menos un personaje clave que sí resulta de madera… y no, no me refiero a Carrie Fisher operada sino a su hijo-villano.

Sin embargo, la consecuencia más triste de apostar todo al concepto básico de volver a las raíces pasa por otro lado, quizás un poco más sutil. Me refiero al hecho de que el conjunto de decisiones pro-remake llevan a la impresión de que en el universo de Star Wars el tiempo no ha pasado realmente entre “Return of the Jedi” y este nuevo film, que supuestamente transcurre unas tres décadas más tarde. Cualquier evento más o menos relevante (y “novedoso”) parece haber transcurrido entre films: Han y Leia tuvieron un hijo, Luke intentó entrenar a nuevos jedis incluyendo a su sobrino, éste se rebeló… y mientras el Imperio se fue reconstruyendo. Entonces, para cuando “The Force Awakens” comienza, las edades de los personajes podrán gritar que pasaron décadas pero la sensación general es que podríamos estar tranquilamente un rato después de los eventos de “Return of the Jedi”… todo por culpa de la idea de “que se parezca lo más posible a la trilogía original”. Y así aunque pasaron 30 años Han y Chewie siguen vistiéndose igual y trabajando de mercenarios, Leia sigue con los rebeldes en bases subterráneas, los Jedi continúan prácticamente extintos, y el Imperio sigue pareciendo considerablemente más fuerte que la rebelión. Si los “buenos” ganaron la guerra, ¿por qué se siguen llamando “resistencia” después de tantos años, y por qué siguen siendo un grupito de cinco gatos locos que usan naves idénticas a las de antaño? ¿No podía la República defenderse un poquito mejor, inventar una X-Wing parecida pero nueva, o cosas por el estilo? No, porque así dejaría de parecerse tanto a la original y eso es lo que se buscó, bajo una necesidad imperiosa de “más de lo mismo” y un exceso de cuidado.

Tan flojas como fueron las precuelas (dejémoslo en claro: exceptuando Episodio III son mucho peores que ésta nueva), al menos se proponían y lograban dar la sensación de que realmente estábamos a décadas de distancia de las originales, tanto en lo que sucedía como en lo estético, en el diseño de este universo tan particular. “The Force Awakens” se parece tanto en trama, en look y estado general del universo al momento de arrancar la historia, que uno siente que cuando voló la última Estrella de la Muerte y murieron el Emperador y Vader en realidad no se ganó nada: estamos como cuando vinimos de España.

“The Force Awakens” es una de J.J. Eso quiere decir que es sólida, entretiene, y durante su visionado no te da mucho tiempo o cabida como para concentrarte en lo que no está muy bien. También está Kasdan atrás del guión, con lo cual los personajes volvieron a ser rápidamente queribles y descontracturados, y aleluya por eso. Lo que está, está bien… pero me he dado cuenta de que habiendo pasado tantos años fui a ver una secuela y terminé viendo algo que ya vi muchas -demasiadas- veces antes, porque no hablamos sólo de estos films sino de incontables referencias y parodias. Por momentos casi parece la fan fiction más profesional jamás hecha: la búsqueda de festejar todo el tiempo lo que ya conocemos en lugar de construir algo nuevo a partir de ahí. No es que no haya nada nuevo ni que nada funcione bien: por lejos lo mejor del film es la idea de un stormtrooper que se rebela (y el diseño de BB8, pero ya es R2 para las nuevas generaciones). Sin embargo, el miedo a ofender al fan -o finalmente a cualquiera- y la incesante apuesta a lo seguro han dado como resultado un film que funciona -lo cual no es poco- pero que uno ya se sabe de memoria.

— Guillermo Crespi